PARA UN TRIO

PARA UN TRIO

viernes, 31 de diciembre de 2010

capitulo 38



Es de día, Julián maneja su auto nervioso. Se encuentra frente a la escuela. Se para, toma aire. No está seguro de estar haciendo lo correcto. Piensa en su hermano.
--Tal vez sea la única oportunidad de que tu hermano recupere la razón.
Sale del auto. Va hacia unos jóvenes. Les hace una pregunta. Busca al profesor de Educación Física. Le señalan un lugar. Un joven está de espaldas junto a un lujoso auto. Julián está nervioso. Ese joven le despierta un amargo episodio que quisiera olvidar pero también fue el primer amor de su hermano. El único. Eso es también lo que le hace dudar: ¿y si fue sólo eso? No puede negar la realidad, Sebastián se estaba enamorando de Óscar entonces ¿tiene algún sentido resucitar un fantasma del pasado? En esas está que Josua se gira. Se asusta al ver a Julián. Cree que le van a reclamar. Va a meterse al auto lujoso pero Julián lo impide. Josua forcejea.
--¡¡dejenme en paz... ya me han hecho bastante daño¡
Josua está trabajando en una de las mejores escuelas privadas de la ciudad.
--¡¡mientras tú te codeas con la gente rica mi hermano está en un sanatorio mental...¡ ¡¡desde que pasó aquello él no ha levantado cabeza y veo que a ti no te ha ido mal...¡ ¡¡tú lo vendiste¡
Josua agacha la cabeza con culpa. Julián le pone la mano en los hombros. Le habla fraternal:
--Yo no he venido aquí para reprocharte nada... Sólo quiero que ayudes a mi hermano...
Josua tiene dudas. Julián le suplica:
--Sebastián salió muy perjudicado de vuestro romance... en cambio tú gracias al dinero que te dieron te estás pegando la gran vida... –dice señalando el auto en el que iba a subirse.
--¡no podía hacer otra cosa, la señora me iba a echar igual --dice el joven con remordimientos.
Ya que no logra convencerlo y no se quiere entretener más, Julián saca su chequera:
--cuando dinero quieres por ayudar a mi hermano?
Josua se siente ofendido:
--¿¿qué te has creído que soy yo?
Julián le firma un cheque en blanco:
--No sé... dimelo tú...
Josua le rompe el cheque:
--Yo estoy enamorado de Sebastián pero no sé si nos van a dejar estar juntos...
Julián le pone la mano en los hombros:
--Nadie tiene derecho a poner barras al amor... si lo quieres... yo te voy a ayudar,...
Josua acepta. Julián le sonríe y los dos van hacia el auto. Julián lo abraza por los hombros. Lo trata tal y como trataría a su hermano menor. Josua tiene miedo:
--¿y estás seguro que Sebastián aún me quiere? No sé... a lo mejor le traigo malos recuerdos y es peor...
Julián también está preocupado por eso. No le quiere dar falsas esperanzas:
--No sé lo que mi hermano sienta por ti pero estoy seguro que una mano amiga le vendrá bien y en todo caso enfrentar a su pasado será bueno...
Aunque nervioso Josua confía en Julián y va con él. Dejan el auto de Josua en la escuela y se van en el de Julián.







Mientras, Félix se está dando una ducha. No se da cuenta que Rafael lo está observando con cara de degenerado. Rafael se desnuda y se mete en la ducha como si fuera la cosa más normal. Félix grita se cubre con una toalla:
--¿¿que haces? ¿¿te volviste loco?
Rafael lo mira sensualmente. Pasa sus manos por su cuerpo mojándoselo.
--soy tu marido. No tiene nada de raro que esté aquí...
Félix sale cubriendo su desnudez. Lleno de jabón. Molesto por la mirada de él:
--¡¡pero es que estoy desnudo¡
Rafael se frota el cuerpo con jabón muy sensualmente. Está convencido que Félix siente atracción por él y no se podrá resistir viéndole las bolas.
--si pero ya te vi antes... Hemos hecho el amor...
--¡¡Ya te dije que me equivoqué...¡
--claro, te gusto y no te pudiste controlar...
Rafael le guiña el ojo y a Félix le da rabia que sea tan coqueto:
--¡¡lo hice porque estoy enamorado de Julián y no soporté verlo con otro¡
Rafael está molesto:
--¡¡pero humilló a tu hermano... incluso es posible que matara a tu padre¡
Esto es lo que más atormenta al joven pero le deja claro a Rafael que su matrimonio es fingido y que u olvida lo que pasó o hará pública su separación. Rafael se muestra comprensible porque no desea molestarse con él.
--¡¡En la sucesivo me ducharé y cambiaré en una habitación donde sí haya cerrojo¡ --Félix.
Félix se va con su ropa y Rafael se queda muy molesto.
--¡¡vas a caer... seguro...¡
Rafael prefiere creer que Félix se le regaló porque le gusta aunque no lo quiere aceptar. Será paciente, se asegurará tenerlo a sus pies para humillarlo. Sonríe vengativo.

Aunque le cuesta, Julián logra que su amigo Benjamín pase a Josua. El joven pasa vestido de enfermero. Le impresiona ver a Sebastián ido. Se le acerca angustiado.
--¿¿qué te estás haciendo?
A Sebastián se le cambia el rostro al reconocer a Josua.


En la tarde Benjamín y Julián lo comentan en el despacho del primero:
--Yo creo que ese joven será muy bueno para Sebastián... Creo que se recuperará bien...
Julián se alegra pero le preocupa algo.
--¿y qué pasará con él?
--Enajenación mental transitoria... quedará libre...
Julián sonríe y abraza a su amigo contento. Está viendo la luz al final del túnel. Tiene ganas de celebrar y va a casa de Armando con champán. Espera que el alcohol lo haga funcionar pero ni con eso. Piensa en Félix y se bloquea. Armando se muestra comprensivo:
--con lo que bien que estuviste aquella noche...
Julián se levanta totalmente desnudo. Se lleva las manos a la cabeza. Es una triste gracia que la única vez que haya funcionado supuestamente no se acuerda. Se empieza a vestir. Él lo abraza por la espalda.
--no te vayas... quédate conmigo...
Julián se sube la cremallera. Está muy humillado:
--tú necesitas un hombre de verdad. No yo.
Armando lo hace sentir querido y le arranca la promesa de seguir intentado. Julián lo abraza con fuerza. Necesita aferrarse a él para no pensar en Félix pero no puede. Llora por la ausencia de su amado.


Semanas después... Julián y Armando se han dado cita en el apartamento del segundo. Julián se siente incomodo.
--para qué has querido que nos viéramos aquí... Estoy cansado de hacer el ridículo...
El joven se muestra muy comprensible:
--¡¡es que se me ha ocurrido algo para que puedas vencer tus miedos¡
Julián no lo deja seguir. Se siente muy humillado cada vez que ha intentado hacer el amor con el joven y no ha podido. No le crece nada. Armando insiste en estar a su lado y a él le gusta sentirse querido y deseado.
--¡cásate conmigo¡
Julián se ha quedado en shock.

Julián y Armando llegan a la mansión. Julián no sabe bien como se ha dejado convencer pero se casa con Armando, no quiere que nadie lo sepa, quiere tener una relación, un desahogo y confía que con la boda se relaje. Le ha pedido a Armando que se casen en secreto. Armando está de acuerdo. Van a la mansión a buscar los papeles de él. Están hablando. Rafael los oye.
--¡¡se casan, que alegría...¡ ¡¡supongo que será una gran boda...¡
Julián no da explicaciones y Armando se muestra siempre como el perrito fiel de Julián. Rafael llama a Félix:
--¡¡ven, mi amor...¡ ¡¡mi hermano se nos casa...¡
Esta noticia impresiona mucho a Félix. Siente que Julián es un falso, que lo ha engañado. A Rafael le gusta atormentar a la pareja.
--¡van a hacer una gran boda ¿¿porqué no nos casamos de nuevo nosotros con ellos? ¡podemos hacer una gran boda¡
Julián y Félix se miran con amor, dolor, tristeza y rabia.



capitulo 37





Rafael se muestra amable con Armando que sigue abrazado a Julián.
--así que tú eres el novio de mi hermano... Encantado de conocerte...
Armando, haciendo el papel de bueno, va a decir que no son novios. Julián está dolido. No quiere quedar en ridículo ante su hermano, el que no tiene a un hombre:
--sí... así lo es...
Armando se finge tímido aunque en realidad está contento porque está haciendo exactamente lo que se esperaba de Él. Rafael ejerce de cuñado. Julián está harto de fingir:
--por favor... estamos cansados... --Julián.
Rafael le guiña el ojo a su hermano. Le da un golpe en el hombro. Julián lo mira molesto pero Rafael se finge fraternal:
--has tenido una noche movidita... ¿eh? yo también estoy cansado... ¡¡Es que Félix es una fiera en la cama...¡ lástima que tú no lo conociste...
Julián siente una gran furia y se tira encima de él. Le golpea. Armando grita:
--¡¡ayuda,... ayuda...¡
Carlos corre a separarlos pero acaba recibiendo golpes. Entra Félix que se enfrenta a Julián:
--¡¡que haces bruto...¡?
Julián está furioso. Se lleva las manos a la cabeza. Armando hace como si lo fuera a defender para quedar bien con él. Félix lo hace callar:
--¡¡tú no lo conoces¡
Dolido Julián le dice a Félix:
--tú tampoco.
Furioso Félix le escupe:
--¡¡por desgracia te conozco más de lo que quisiera...¡
A Julián le duele mucho la rabia que ve en los ojos de su amado. Rafael se hace el inofensivo, el que está herido. Félix se muestra cariñoso. Rafael se hace la víctima:
--No tranquilo... lo hace siempre... Estoy acostumbrado a que mi hermano me maltrate.
Félix mira con odio a Julián. Dolido Julián le dice:
--¡son tal para cual... ¡
Baja abrazado por la cintura de Armando. Félix se muere de los celos. Deja que Rafael lo abrace, lo bese. Julián hace lo mismo con Armando por celos. Cuando ya están fuera de los ojos de su cuñado, Julián se aparta de Armando y se disculpa. El joven se muestra comprensivo:
--una pregunta... ¿tú amas al esposo de tu hermano?
Julián se lleva las manos al cabello.
--¡ayúdame... te necesito.¡
Armando se muestra bien servicial...
--yo estoy contigo... para lo que necesites...
Julián no quiere usarlo pero Armando se hace el enamorada, el que lo daría todo por él, el que no le pide nada a cambio. Julián necesita sentirse querido. No lo puede rechazar. Humildemente Armando le pide:
--nos vemos en la noche...?
--no sé...
Está algo aturdido. Armando le da su dirección:
--si te apetece ven... estaremos más tranquilos...
Armando lo hace sentir deseado y eso alivia el corazón atormentado de Julián.


Félix está lleno de rabia y celos, Rafael lo va arrastrando hacia el cuarto. Se muestra apasionado:
--anoche conociste lo que es un hombre de verdad... Ahora verás que la segunda vez es mejor...
A Rafael no se le puede pasar por la cabeza que un hombre no goce en sus brazos. Félix lo rechaza.
--No...
Rafael es muy apasionado:
--venga, que te va a gustar mucho...
Trata de desnudarlo pero Félix no está dispuesto a que él lo vuelva a tocar.
--¡¡que no...¡
Rafael no pierde la sonrisa:
--es que eres de las que no lo haces de día? bueno... esperaremos a la noche...
Félix no deja que la bese:
--¡¡quedamos que nuestro matrimonio era fingido¡
Y Rafael que estaba convencido que Félix le suplicaría sexo no puede entender cómo es posible que después de haberlo conocido no se muera de ganas del siguiente.
--pero ayer fuiste mio...
--En realidad no quería...fue un error...
Rafael se hace el seductor:
--pero te gustó...
--¡¡claro que no...¡ ¡¡¡no me volverás a tocar...¡
Félix se va a la cocina. El rostro de Rafael se llena de odio. Se golpea los puños. Llega Luz:
--¿¿ya le dijiste la verdad? ¿¿cómo fue?
Por su mirada Rafael se da cuenta que Luz ha hecho algo. Le duele saber que Félix se acostó con él por despecho. Está furioso:
--¡¡es que no lo entiendes...¡ ¡¡Él tenía que ser mío porque quisiera...¡ ¡¡no a la fuerza...¡
Luz no entiende el porqué de tanto interés:
--¡¡¿y qué más te da?¡ ¡¡es que te gusta...¡?
Rafael le retuerce el brazo a su madrastra:
--¡¡no te vuelvas a meter en mis cosas...¡
Los dos se miran con rabia. Se reprochan cosas.
--¡¡te exijo que le digas la verdad...¡
--¡¡cuando me ame¡
Luz y Rafael se miran furiosos. Ella lo besa pero él la rechaza. La aparta de él.
--¡Dile a al nuevo que venga¡ --le exige.
--¡pedazo de maricón¡
--¡No es tu asunto¡
--¡¡que asco de familia¡
Luz mira con desprecio a Rafael y se va. Él se queda furioso. El nuevo es obligado a subir por Luz. Sabe que debe mostrarse sumiso. Es un guapísimo cubano que sabe aprovechar su cuerpo para sacar dinero. Rafael disfruta de él pero no le gusta que se le den tan fáciles. No tardará en despedirlo.





*(Juan Vidal es el nuevo)



Al rato, Julián está desesperado tras hablar con su amigo el doctor Cuesta. Sebastián sigue igual. Los ojos de Julián se llenan de lágrimas.
--¿¿es que mi hermano nunca será feliz?
Julián se traga sus lágrimas. Piensa en las palabras que le dijo Óscar. Él por su hermano está dispuesto a hacer lo que sea. Desde la misma clínica pide información de un detective. Lo llama y ordena que lo busquen a Josua. Óscar está al pendiente de Mario que ha despertado pero no habla. Está como en shock. Mohamed es el enfermero que lo atiende. Óscar habla mucho con María.
--¿y va a seguir así mucho tiempo? ¿no va a mejorar?
--Su recuperación es casi milagrosa... --María.
--No soy doctor pero yo creo que la cosa va bien... –dice Mohamed.
A María se le escapa algunas lágrimas. Óscar siente celos pero le acaricia la lágrimas.
--¿eres su novia desde hace mucho?¿se querían mucho, no?
--En realidad no nos iba muy bien, nos habíamos distanciado.
Óscar dibuja una sonrisa.
--y tú?¿de dónde lo conoces?
--No, no lo conozco.
Eso es algo que a María le sorprende.
--todo esto va a costar muy caro... ¿porqué si no lo conoces?
Óscar dice que el dinero no es problema, que su familia es muy rica.
--Soy familia de Luz viuda de Sáenz... Es muy importante en la ciudad.
Mohamed, que está atendiendo al enfermo, se queda pálido. Le cuesta mucho no mostrar su miedo. El dolor del pasado.

En la noche, Julián trata de desahogar su dolor con Armando pero no puede consumar.
--¿qué pasa?¿es que eres impotente?
Julián se siente muy avergonzado. Armando trata que no se sienta mal pero Julián se va agobiado. Armando está furioso. Y frustrado. Le gusta mucho Julián y no se quiere quedar con las ganas de acostarse con él. Julián en su auto llora y se golpea la cabeza contra el volante. Piensa en Félix:
--¡¡¿¿porqué no puede dejar de pensar en ti?¿¿porqué?
Julián quisiera arrancarse ese amor que siente de sus entrañas pero no puede y es un amor que le duele mucho.

capitulo 36



En la noche, la familia se reúne para cenar. Luz en la cabecera. Óscar junto a ella en la esquina. Llegan Rafael y Félix.
--creo que como consorte del otro dueño, Félix debe sentarse en la otra cabecera... --Rafael.
--¡¡claro que no... Yo soy la señora de la casa¡ --Luz.
Félix agacha la cabeza:
--yo me siento a tu lado --le dice a Rafael.
LLega Julián:
--No, tu lugar es el mismo que el de Luz.
Félix se siente muy incómodo. Rafael mira con odio a su hermano. Luz a todo el mundo. Félix se sienta en la cabecera. Julián le aparta la silla. Él detrás. Félix se sienta. Julián en la esquina, a su lado. Se estremecen. Hablan en su susurro:
--¿a qué juegas...? --Félix
--sólo quiero ayudarte...
--pues no lo hagas...
Hay mucho amor en los ojos de la pareja, Julián no lo oculta. Félix se lo traga. Luz le habla al oído al Rafael que está a su lado, en frente de Óscar:
--¿se puede saber qué haces? ¿Crees que así se va a acostar contigo? Eres un pobre diablo...
Ella se ríe de él. Él no contesta pero la mira furioso. La comida transcurre llena de tensión. Rafael la deja a medias. Tiene algo que hacer. Él y Luz se miran con complicidad. Luz se encierra en la biblioteca. Tiene un plan para que a Rafael se le pase el capricho de Félix. Toma el celular.
--Armando? necesito de tus servicios...





A Julián le duele ver a Félix como esposo de su hermano. Se va a un bar cercano a emborracharse. Se le acerca Armando.
--¿qué haces guapo?
--déjame solo...

Rafael no tarda en llegar. Luz está ya lo esperando en su cuarto. Éste llega algo sucio.
--¿qué hiciste con ese maldito?
--lo tiramos al mar... no se sabrá de él... nunca...

Julián está ya muy borracho. Armando sigue al ataque. Julián lo rechaza.
--Ya sé lo que te pasa... ¡¡estás enamorado de la putita con la que se ha casado tu hermano¡
Julián agarra con furia a Armando:
--¡¡no te metas con Félix¡
Armando sabe como dominar a los hombres.
--¡¡pues demuestra que eres hombre, que no te dejas dominar por una putita como Félix...¡
Julián está muy herido, necesita descargar y lo besa apasionadamente. Van hacia la mansión. Hacia el cuarto de él. Armando procura hacer ruido. Deben enterarse. Félix no se mueve de la cocina. Sale llevado por la curiosidad. Le parece escuchar a Julián. Se llena de celos y de rabia al verlo con Armando. Se queda como en shock. Julián no lo ve. Armando sí ve al joven y en ese momento Armando besa a Julián. Entran en el dormitorio. Caen en la cama. Se escuchan jadeos. Félix escucha atormentado.
--¡¡es un cerdo...un cerdo¡
Se dice así mismo que no debe dolerle.
--¡¡yo tengo a mi marido¡
Pero llora de rabia. Necesita sacar a Julián de su alma. Está muy atormentado. Dolido. Va al dormitorio. Su esposo se está duchando. Rafael desnudo en la ducha sonríe pícaro al verlo entrar:
--¿qué pasa?
Félix se desnuda:
--Hazme tuyo ahora...
Rafael traga saliva. En ese momento Mario despierta del coma gritando un No angustioso. Ya es tarde para Félix. Julián se ha quedado dormido sin llegar a hacer nada con Armando. Félix cierra los ojos. Llora de angustia. Piensa en el odio que siente hasta Julián para soportar las caricias de Rafael. Éste se comporta como la fiera que lleva dentro. Lo lleva a la cama, lo hace suyo como una bestia. No usa preservativo. A Félix le quema el cuerpo de Rafael pero se lo toma como una parte más de su venganza pese a que lo ha hecho por puro despecho.












Julián se ha quedado dormido sin llegar a comenzar el acto sexual. Armando lo mira decepcionado. El hombre es apuesto. Se ha quedado con las ganas.
--¡¡que rabia con lo guapo que está¡ pero bueno... yo ya he cumplido... ha sido la noche de mi vida... --dice con ironía.
Y se aferra a él para quedarse dormido.

Mientras Félix llora por dentro. Ha sido la peor noche de su vida. Nunca pensó que se volvería a entregar a un hombre y menos en esas condiciones. Se siente más humillado que cuando Asdrúbal lo abandonó. Es la segunda vez que practica sexo. Es con un segundo hombre y el resultado es peor que la anterior. Se siente muy sucio por dentro. Está derrumbado. Quiere gritar su amargura pero no le parece justo para con su esposo. Rafael es el hombre más feliz. Nunca poseer a un hombre le había hecho tan feliz.
--ha sido maravilloso... ahora si seremos felices... --Jadea.
Rafael lo besa. Félix está dándole la espalda. Rafael fuma un cigarro feliz y se queda dormido contento de haber dominado al hombre de su hermano... No se ha dado cuenta del dolor de Félix... Félix agradece no haber tenido que darle la cara. Se levanta cubierto de vergüenza y envuelto en la sábana. Entra en el baño. Se ducha, se frota con fuerza. Piensa en Julián, en la primera vez que lo miró a los ojos. Sintió que el amor sí podía ser hermoso. Está deshecho por los acontecimientos que le han pasado en las últimas semanas, por haber permitido que Rafael conociera su cuerpo, por amar a la persona que cree que debe odiar. No puede más. Desahoga su dolor. Cae en el piso de la bañera llorando amargamente.

A primera hora de la mañana, Segismundo es rescatado por unos pescadores. No está muerto, con un hilo de vida apenas. Es llevado de urgencias y con mucho secretismo para que el asesino se confíe al mismo hospital en el que trabaja Mohamed.

Julián despierta con mucho dolor de cabeza.
--¡¡nunca más volveré a tomar¡
Se siente culpa de haberse emborrachado mientras su hermano vive su peor momento. Al levantarse se sorprende al verse desnudo aunque su principal sorpresa es encontrar un hombre desnudo en su cama.
--¿qué es esto?
Ya ni se acuerda de la última vez que estuvo con un hombre. No sabe que se supone que deber hacer en esos casos. Lo despierta con cuidado.
--oiga, chico.
Armando despierta con una sonrisa. Por la expresión de su rostro cualquiera diría que ha vivido una noche feliz. Julián no se da cuenta que todo es fingido y está aturdido.
--qué pasó anoche?
Armando se muestra cariñoso, comprensivo:
--No me digas que eres de los que se acuesta con un chico borracho y luego no se acuerda.?
Julián se sienta mal. Es la primera vez en mucho tiempo que está con un hombre. Le duele que haya sido así. No sabe cómo tratar al joven.
--si te tengo que dar dinero... --con timidez.
Él está incomodo. Armando se muestra apasionado. Julián siente vergüenza de como lo mira el otro y se tapa con una almohada. Armando se ríe:
--ya te he visto desnudo... Me ha gustado mucho lo que he visto.
Julián se sonroja. Se disculpa. Se sienta en una silla y abre su billetera:
--si me dice sus honorarios...
Julián lo que más desea es acabar con ese momento. Armando se acerca a él. Desnudo. A él le atrae pero le pone nerviosp.
--No, lo hice por placer... Me gustas mucho...
--Te lo agradezco. No sé qué pasó anoche...
--¡¡estuviste maravilloso¡
--No quiero detalles... no volverá a pasar.... --incomodo.
Armando le acaricia el pecho:
--Es una pena... pero me gustas tanto que me conformo... aunque si un día me necesitas... me conformaré con las migajas...
--Me siento halagado pero ningún hombre merece eso...
--Si es por un hombre como tú sí...
Julián se siente conmovido. Piensa que tal vez le venga bien aferrarse a ese guapo:
--tal vez si nos podamos seguir viendo...
Armando saca la almohada del cuerpo de Julián.
--¿qué tal ahora?
Armando lo desea y no se quiere quedar con las ganas. Julián se deja llevar. Armando es muy apasionado. Se besan, se tocan, pero nada. Aquello continua muy pequeño. Julián se levanta avergonzado.
--Lo siento... no sé que me ha pasado.
Armando lo abraza:
--anoche lo pasamos genial...
Julián no quiere quedar en ridículo con ese joven tan guapo:
--en serio?
Armando se muestra apasionado:
--y te juro que no voy a parar hasta encontrar al Julián de anoche...
Los dos están desnudos. Se besan. Entra Luz. Los dos se tapan con la sábana. El joven hace que llora apenado. Luz que se escandaliza.
--¡¡que es esto¡ ¡¡que inmoralidad...¡
Julián trata de defender su intimidad. Armando se esconde en el baño como si le diera pena. Luz bofetea a Julián:
--¡¡esto es una casa decente...¡
Félix está fuera. Mira a Julián dolido. A Julián le duele que Félix lo vea en esa situación.
--¡¡no vuelvas a traer un puto a la casa...¡ ¡ --Luz.
La mujer los deja solos. Sonríe. Sabe que esto va a acabar de separar a la pareja. Julián agacha la cabeza. Le duele la dureza de la mirada de Félix:
--¿y tu decías que me amabas...? --le reprocha Félix.
--como tú... --en el mismo tono.
Los dos se miran con dolor y rabia. Desean besarse y golpearse. En ese momento sale Armando. Armando se disculpa:
--que pena con ustedes.
Julián agarra su ropa. Mira desafiante a Félix y le pide a Armando que lo espere. Entra en el baño. Julián se siente furioso por sentirse mal ante Félix:
--¡¡soy un hombre libre... Él es el que me tomó el pelo...¡ ¡¡tengo derecho a estar con cualquiera...¡ --piensa.
Por su lado, Félix le reprocha a Armando:
--Como puedes estar con él después de lo que te hizo... ?
Armando no recuerda bien lo que le contó a Félix pero agacha la cabeza y como si sintiera culpa dice:
--es que lo amo...
Rafael sale de su habitación. Se acerca a su esposo. Lo abraza cariñoso:
--hola mi amor... ¿cómo dormiste después de lo cansado que me dejaste tras hacer el amor?
Félix no esperaba ese comentario y es que Rafael se ha dado cuenta que Julián ha salido del baño a medio vestir y para molestarlo aún más besa con pasión a su esposo. Félix no ha tenido tiempo de reaccionar. Julián agarra a Armando y lo besa con la misma pasión. Para molestarse Julián y Félix abrazan a sus respectivos. El uno lastima al otro. Rafael empieza toca el trasero a Félix. A Julián le cuesta controlar su dolor. A Félix su asco. Se despide de Rafael con un beso y se va con ganas de llorar. Rafael disfruta viendo el dolor simulado de su hermano. Disfruta habiéndole quitado a su hombre. Félix se encierra en la cocina. Llora. Le duele lo feliz que ha creído ver a Julián con Armando. Félix está celoso. Desesperado. Si Julián no sufre por no tenerlo su venganza no tiene sentido.
--¡¡y me acosté con Rafael por nada...¡
Para sentirse menos mal se quiere auto convencer que se acostó con su marido para molestar a Julián no que lo hizo por despecho. Quiere irse lejos pero no. Algo la retiene.
--¡¡Mi papá merece justicia¡
En realidad necesita seguir viéndolo a Julián. El odio y el amor lo están consumiendo.